sábado, 13 de junio de 2009

Argumentos Teológicos (I)


DEFINICIÓN 1 (Leibniz).- Una perfección es una cualidad simple que es positiva y absoluta; es decir, que expresa algo positivo y lo expresa sin ningún límite.

LEMA 1 (Leibniz).- Toda perfección es indescomponible; es decir, indefinible.

Demostración. Por reducción al absurdo. Si no fuera así, o no sería una única cualidad simple, sino un agregado de muchas cualidades; o, si fuera única, estaría circunscripta por límites y, por tanto, se la entendería por una negación de todo progreso ulterior. Pero esto va en contra de lo que sostiene la hipótesis, pues la cualidad de que se parte es puramente positiva.

QUOD ERAT DEMONSTRANDUM.

LEMA 2 ( Leibniz).- Todas las perfecciones son compatibles entre sí (pueden inherir o estar en el mismo sujeto).

Demostración. En efecto, sea la proposición siguiente:

A y B son incompatibles.

Siendo A y B dos formas simples o perfecciones. Es evidente que esa proposición no se puede demostrar si no se descomponen los términos A y B, ya sea que se descomponga uno cualquiera de los dos o ambos. De otro modo, debido a la naturaleza de esos términos, el razonamiento mismo no podría ponerse en movimiento y resultaría igualmente imposible demostrar la incompatibilidad tanto por lo que se refiere a otras formas cualesquiera como a estas mismas formas. Pero (por hipótesis y LEMA 1) no se pueden descomponer. Por lo tanto, esta proposición no es demostrable respecto de estas dos formas mencionadas.
Pero si la proposición fuera verdadera se podría demostrar respecto a esas formas porque la proposición sería verdadera por sí misma y todas las proposiciones necesariamente verdaderas son o bien demostrables o bien evidentes por sí mismas (per se nota). Por consiguiente, esta proposición no es necesariamente verdadera. O sea, no es necesario que A y B no estén en el mismo sujeto; por tanto, pueden estar en el mismo sujeto, y como el razonamiento es el mismo respecto de cualquier otra cualidad semejante que se elija, entonces todas las perfecciones son compatibles.

QUOD ERAT DEMONSTRANDUM

DEFINICIÓN 2 (Leibniz).- Dios es la suma o reunión de todas las perfecciones.

LEMA 3.- La existencia de Dios es posible.

Demostración. Inmediata, por la DEFINICIÓN 2 y el LEMA 2.

QUOD ERAT DEMONSTRANDUM



Sean:

d : 'Dios existe'
◊: 'es posible que...', 'posiblemente...' (operador modal posibilidad)
□: 'es necesario que...', 'necesariamente...' (operador modal necesidad)

Aunque el siguiente Lema no será objeto de uso argumentativo aquí, es declarado y probado porque nos será de utilidad posteriormente, aunque bajo forma de definición.


LEMA 4.- Dios es el ser mayor que el cual no se puede concebir otro.

Demostración.- Inmediata, por la Definición 2. Q.E.D.

LEMA 5 ¬d → ¬◊d

Demostración.-

Si Dios, el ser mayor que el cual no puede ser concebido otro, no existe, entonces no puede venir a la existencia pues, si lo hiciera, o habría sido causado (habría tenido una causa) para venir a la existencia, o habría venido a la existencia fortuitamente. En cualquier caso, se trataría de un ser limitado, incompatible con el concepto de Dios. Por lo tanto, como no puede venir a la existencia, si no existe, entonces su existencia es imposible.
QUOD ERAT DEMONSTRANDUM

LEMA 6 d → □d.

Demostración.- Si Dios existe, por las razones del Lema 5, no puede haber venido a la existencia, ni puede dejar de existir, pues nada puede causar que cese de existir, ni tampoco puede dejar de existir fortuitamente. Por lo tanto, si Dios existe, su existencia es necesaria (existe necesariamente, es Ser Necesario). Q.E.D.



TEOREMA .- Necesariamente Dios existe.

Demostración

(1) ¬d → ¬◊d (Lema 5)

(2) d → □d (Lema 6)

(a) d ˅ ¬d (Ley del Tercio Excluso)

(3) ¬◊d ˅ □d (2ª Ley del Dilema Constructivo-(1),(2),(a))

(4) ◊d (Lema 3)


(c) □d (Ley de Inferencia de la Alternativa (3),(4))

QUOD ERAT DEMONSTRANDUM.

34 comentarios:

Maelstrom dijo...

Bienvenido a tu dulce morada bloguera, otra vez!

Maelstrom dijo...

Me pregunto como resolvería este caso un buenista con su pseudoidea de Dios.

charneguet dijo...

La idea de que Dios sea solo la reunión de todas la perfecciones, como dice Leibniz, me queda un poco soso, como que le falta algo...Pero lo peor es que,ademas, resulta irreal...Añadenlé todas las imperfecciones al Ente y veran como quedara "Perfecto"...En serio os lo digo...

Guerrera de la LUZ dijo...

Se te echa de menos querido hermano.
Espero que estes disfrutando muchísimo de tus vacaciones.

Un besito.

FFAM dijo...

Pero lo peor es que,ademas, resulta irreal...Añadenlé todas las imperfecciones al Ente y veran como quedara "Perfecto"...En serio os lo digo...


En absoluto. Una imperfección es algo defectivo, no efectivo (es decir, 'tiene', en sí, defectividad, pero no efectividad, aunque pueda tener una 'efectividad' impropia, derivada, concomitante, operativa o pática (como la 'efectividad', en un manco de su mano diestra, de 'no poder' escribir como antes -carencia derivada, luego nueva defectividad- o la de un humano sin brazo que se 'entristece' de su ausencia -nueva defectividad, privación de felicidad o buen estado de ánimo, etc. ).

Podríamos declarar en rigor, que una imperfección (como un mal, que es privación, déficit o carencia de un bien debido) no tiene entidad (en el sistema conceptual de Zubiri, diríamos que carece de sustantividad, es mero accidente), sino que se da en algo que no consiste en solo imperfección o carencia de ser. Precisamente algo como la imperfección absoluta sería una pura nada, y la nada no es ni sujeto de inhesión de propiedades ni posee entidad alguna, pues 'es' un no-ser absoluto, entendiendo el 'es' ahí como un modo de hablar, como algo conceptivo, no como un efectivo ser o una real forma de ser algo. Un algo que sea nada (que no sea mas que nada) no es, propiamente un algo, sino nada.

En cuanto a que resulta irreal, precisamente la irrealidad (inefectividad) radica en lo que constituye privación, carencia o ausencia de algo; algo que debería tener lo que no tiene, aunque naturalmente le corresponda.

Ejemplo: El brazo ausente en un amputado no es, en rigor, realidad-ausente, sino ausencia de realidad (de un brazo). Lo que ocurre es que en lenguaje coloquial consideramos la ausencia de un brazo como algo real (un ente real), con entidad propia, cuando no es sino la falta relativa de entidad (completa, perfecta somáticamente) en un ente que sí es real.

Otro ejemplo: Supongamos dos amigos en una habitación: Pedro y Juan. Sale Pedro. ¿Podemos decir que en la habitación hay algo real como un Pedro ausente? No. Lo correcto es declarar que hay una ausencia (accidental, porque a la naturaleza de la habitación no le corresponde que tenga que estar en ella Pedro) de un ente real que previamente había allí. Para comprobar que Pedro-ausente no es una realidad, sino carencia de la misma, basta con que, una vez marchado Pedro, entre Luis, sin saber que Pedro estuvo allí, ni verlo salir. A Luis no le cabe decir que hay (ni por supuesto que hubo) la realidad Pedro (ni Pedro-ausente, ni siquiera 'echa en falta' esa ausencia, pues tampoco ha 'echado en tenencia' su presencia previa; y no le cabe decirlo porque Pedro-ausente no es una realidad, aunque sea 'algo real' la ausencia de Pedro para Juan. En realidad no es la 'ausencia de Pedro' el 'algo real' para Juan, sino el recuerdo de 'Pedro estando en la habitación' -el estado mental correspondiente a ese recuerdo, etc.- y la comparación entre la habitación con Pedro (que está en la memoria de Juan) y la habitación sin él, actualmente presente a Juan.

FFAM dijo...

Real o efectivo es lo que posee acto de ser, no falta de dicho acto. Una imperfección es falta de un cierto acto de ser, luego no posee realidad ontológica, sino solo como modo de hablar. No hay ninguna simetría entre tener una perfección y carecer de ella ('tener' una imperfección). En puridad, las carencias, más que tenerse, se padecen (y solo de forma aproximada podemos decir que A, un ente, tiene la carencia B. Lo correcto sería decir que el ente A está privado de la perfección, propiedad, acto de ser B, lo que lo constituye, podríamos decir, en una trasformación de sí mismo: el ente A-B)¹ . No tener dinero no es ni lógica ni ontológicamente equivalente a tener no-dinero.

Esa incorrecta intelección de la dualidad asimétrica prefección-imperfección, bien-mal, etc., ha hecho correr ríos de tinta infructuosos (como cuando se pretende hacer incompatible la existencia del mal físico en el mundo con un Ser Omnipotente, Omnisciente y Moralmente Perfecto) entre los epígonos de la ateología, poco dados, normalmente, a capturar las correctas naturalezas conceptuales de los entes de razón que emplean en su discurso.



________________
¹Para que se comprenda bien esto, que es esencial en casi todos los argumentos teológicos, pondré un ejemplo sencillo, matemático.

Sea un ente x, que definimos por la conjunción lógica de todas sus propiedades o atributos (efectivos, reales, 'pequeños' actos de ser). Prescindamos ahora de si cabría hablar de una especie de núcleo entitavivo de x, n(x), o sujeto de inhesión de los atributos de x, sobre el que, como sucesivas sumas atributivas, pudiéramos ir añadiendo todas las propiedades que nos irían especificando o determinando al ente x. Supongamos, por brevedad lógica, que X es, precisamente, la conjunción lógica de un conjunto de atributos (algo parecido ocurre en Física de partículas cuando definimos a una partícula fundamental por sus propiedades físicas: carga, masa, espín, etc.), o el propio conjunto. Sea, pues

X = {α_i: α_i propiedad de x, 1 ≤ i ≤ n}

Suponemos (lo cual es razonable en un ente finito) que el conjunto X tiene cardinal finito, n, con n un número natural.

Una imperfección en x, sería una carencia o privación de una propiedad que le corresponde a x: sea α_k, siendo 1 ≤ k ≤ n. El ente transformado (suponemos que la propiedad carecida no transforma a x en un ente distinto, y ≠ x, sino en el distinto ente -esto es, el mismo ente pero con una imperfección) x', lógicamente emparentado con x, del que procede accidentalmente. Entonces x' vendría definido mediante:

X' = X - {α_k}

Realicemos ahora otra transformación imperfectiva de x', luego de x, con el resultado de un distinto ente x'', definido por:

X'' = X' - {α_r}

con r ≠ k, 1 ≤ r ≤ n.

Es decir:

X'' = X - {α_r, α_k}

Si proseguimos imperfeccionando al ente x(nos suponemos en posesión de una especie de omnipotencia imperfeccionadora), al final, nos quedaría el ente trasformado:

Xⁿ = X - {α_i: 1 ≤ i ≤ n} = Ø

Esto es, el 'conjunto vacío', que en el argot ontológico es la nada (esto habría que puntualizarlo con más rigor lógico-filosófico; pero prescindiré, en esta primera aproximación, de hacerlo).

Luego observamos que, quitando perfecciones de un ente, vamos anonadando a ese ente. Pero no es correcto afirmar que 'ponemos' o 'añadimos' imperfecciones, puesto que no añadimos nada al ente, sino que le suprimimos (una perfección natural, que posee por esencia; o una accidental, adquirida, como el conocimiento de una ciencia, en un humano que sufre un accidente cerebral que lo deja vegetativo) las que tiene (o es).

FFAM dijo...

La expresión añádanle todas las imperfecciones al Ente es autocontradictoria, imposible:

a) Por que el Ente (con mayúcsula) es precisamente la Perfección Absoluta, el Ser Absoluto, y el Ser Absoluto es incompatible con cualquier carencia de ser alguna o imperfección;

b) pues cualquier ente, por poseer el acto o perfección de ser (fuente de cualquier otra perfección, por eso Dios es Ipsum Esse Subsistens, el Ser por Esencia) no es una pura nada, dado que un ente no puede poseer tanta imperfección que su 'essidad' (su propia entidad) quede reducida a mera carencia, defecto o privación. La carencia de algo se da siempre en algo que no consiste precisamente en carencia. Por eso lo primario es la perfección (actualidad, ser, en sus diversas realizaciones) y cuando consideramos algo a cuya naturaleza le corresponder tener determinada propiedad y es privado de ella, a eso le llamamos imperfección.

Ejemplo. Consideremos nuevamente a un hombre con un brazo amputado (en rigor, sin un brazo amputado, donde el 'sin' no es no-amputación de brazo, sino no-brazo por amputación). La ausencia o carencia de brazo es una positiva imperfección (en este caso, orgánica). Pero obsérvese que la 'carencia de brazo' no tiene, en sí, entidad alguna: es puro defecto o falta de algo que el soma de ese hombre debería tener: su brazo. En propiedad, solo por abuso del lenguaje, podemos decir que el hombre tiene-un-no-brazo. Lo que sí expresamos (y en eso consiste lo imperfecto, corpóreo en este caso) es que el hombre en cuestión no-(tiene brazo), que es su expresión más precisa.

FFAM dijo...

Por ello, una incorrecta intelección del concepto de perfección, ente, ser, etc., todas ellas categorías de la Filosofía Aristotélico-Tomista, que es en las que se suelen expresar los paradigmas teológicos (católicos), conlleva la inaccesibilidad intelectual (incomprensión) a (de) las pruebas sobre la existencia de Dios y otros argumentos teológicos.

Cuando definimos a Dios como la suma de todas las perfecciones (en el sentido leibniziano, como propiedades que expresan positividad y se poseen de forma ilimitada, absoluta, sin restricción salvo la puramente lógica; esto es, perfecciones puras, las denominadas en la Escuela perfectiones simpliciter simplices), no estamos sino formulando la proposición de que en Dios, cuyo conocimiento es mediato (a través de las perfecciones limitadas, participadas, que observamos en las criaturas, en las que en el acto Creador reflejó, en proyección finita, sus propias perfecciones: bondad, sabiduría, etc.) se dan las perfecciones que observamos en los entes creados (las puras o simpliciter) pero en su máximo grado lógico, sin limitación, como ocurre con el finito, limitado entitativamente ser humano, cumbre -salvo el ángel- del acto creador divino). Y esto es así porque puesto que el modo de obrar sigue al modo de ser, las perfecciones divinas se han reflejado en las criaturas, aunque restringidas (como en una imagen) por la constitutiva finitud del ente creado, en el acto de creación de las mismas, de un modo análogo a como el artista refleja, mediante la elaboración eductora de un fragmento de materia (un lienzo con manchas de óleo, un pedazo de arcilla, etc.) , la perfección humana de su inteligencia artística.

Finalmente, no olvidemos que Dios, por ser el Infinito en Ser (matemáticamente lo definiríamos, en palabras del gran matemático Georg Cantor, como el Infinito Absoluto Matemático, o Absoluto), es infinitamente cognoscible. Luego requeriría de un intelecto infinitamente cognoscente para agotar, mediante un concepto o conjunción (infinita, numerable o no) de conceptos, toda su esencia, toda su naturaleza. Pero la criatura humana posee un intelecto finito (intensivamente hablando, prescindiendo de la inmortalidad constitutiva del alma humana). En consecuencia, no existe congruencia entre el Ente-Objeto conocido (Dios), infinitamente cognoscible, y el ente-sujeto cognoscente (el humano), luego no cabe que se agote la infinita riqueza ontológica del ser divino en uno ni muchos conceptos de génesis humana. Dios trasciende absolutamente todo lo que podamos predicar de Él. Y ni siquiera la razón humana, ayudada por la inspiración de Dios al hagiógrafo, es capaz de penetrar la inmarcesible riqueza de la esencia divina. Ningún intelecto creado es capaz de ello, ni siquiera los ángeles y bienaventurados con el lumen gloriae, que 'ven a Dios cara a cara' (en feliz y hermosa expresión evangélica).

FFAM dijo...

Gracias por su amable bienvenida, señor Maelstrom.
En el próximo mensaje inciamos la histórica (y técnica) prueba de la existencia de Dios, conocida por el Argumento Ontológico de Gödel. Espero que haya disculpado mi tardanza en ponerla aquí.

Gracias por su siempre inmerecida amabilidad hacia mí, estimada señora Guerrera de la Luz. Hasta la vuelta de sus (y mis) vacaciones.

charneguet dijo...

"Un algo que sea nada(que no sea más que nada)no es, propiamente algo, sino nada"...
Sin embargo, un ACTO CREADOR sin la NADA, no seria posible...o dicho acto no seria CREADOR. La NADA es condición y esencia misma del acto CREADOR.
La CREACION da entidad a la NADA y viceversa.
Luego si se prescinde de la NADA, tal como lo planteas y desarrollas, el esquema queda cojo y nunca lo podras cerrar porque se prescinde, se niega o se rechaza, una de las "partes".. esenciales...Quizás entiendas ahora mejor mi anterior comentario...

Luis - Madrid dijo...

"NADA es condición y esencia misma del acto CREADOR."
En ese caso no sería nada, sino un cierto ente en potencia.

El problema viene de una errónea concepción de la nada. La nada supone, entre otras cosas, la ausencia de toda potencia para devenir en algo.

Por el contrario, sólo el ente necesario puede realizar un acto creador, siendo los demás entes contingentes meros transformadores de la realidad creada.

Un saludo

charneguet dijo...

Si la NADA fuese "un cierto ente en potencia", como dices, la CREACION ya no seria tal, sino una mera transformación de algo prexistente. También dices..."La NADA supone, entre otras cosas, la ausencia de toda potencia para devenir algo"....No puedes ser mas exacto...Es que esa es la condición para que se de el ACTO CREADOR...!Sino la única!...
Pero a lo que yo me refería en mi comentario, es que la NADA, debe estar presente en toda ecuación matemática demostrativa que pretenda dar respuesta a temas como éste...¿Que no se puede precisar "su valor"?...Pués habra que inventarlo, porque sin su concurso, toda las ecuaciones demostrativas serán baldias.

charneguet dijo...

También dices..."El problema viene de una errónea concepción de la NADA"...También podria venir de una errónea concepción de la CREACION...Ya puestos..

Luis - Madrid dijo...

Muchas gracias Charguenet por tus interesantes respuestas:

"Si la NADA fuese "un cierto ente en potencia", como dices, la CREACION ya no seria tal, sino una mera transformación de algo prexistente."

No he afirmado eso, precisamente es lo que he negado, que en la nada podamos encontrar algo en potencia.

"Es que esa es la condición para que se de el ACTO CREADOR."

Creo que es bueno releer lo que ha escrito Francisco sobre la imperfección y que añadir imperfecciones no es añadir, al contrario es privar, ya que toda imperfección es pura defectividad.

La nada sólo se comprende como pura privación, falta de cualquier entidad, propiedad, potencia, actualidad, etc.

Con este concepto de nada es evidente la profunda contradicción que supone decir que "La NADA es condición y esencia misma del acto CREADOR."

Si algo es "necesario" o "esencia" entonces no puede ser la nada.

"Pero a lo que yo me refería en mi comentario, es que la NADA, debe estar presente en toda ecuación matemática demostrativa que pretenda dar respuesta a temas como éste"

No es explícito, pero creo que los tiros van por lo siguiente:

Hay un error muy común que es el de considerar la nada en metafísica analógicamente al cero en matemática. Pero se olvida que el cero tiene propiedades matemáticas (dependientes de la estructura en la que realicemos los cálculos).

Así hay personas (algunos científicos muy importantes y renombrados) que consideran que identidades del tipo (en los números enteros):

0 = 1 + (-1)

representan un modelo de creación sin necesidad del ente necesario.

Sin embargo, esa identidad presupone, entre otras cosas, unas propiedades del cero como elemento perteneciente a los números enteros (en este caso), y precisamente por eso (por ser sujeto de propiedades) no representa a la nada.

Un saludo,

charneguet dijo...

Si algo es "necesario" o "esencia" entonces no puede ser la nada...Cierto, pero aplicando ese rasero, todo es ALGO, incluso la NADA lo es, por lo que ya sería un contrasentido seguir este diálogo...No, mira, se trataba de otra cosa, de transmitir una idea u opinión sobre una tesis determinada...Los vocablos, en este caso, eran simples herramientas destinadas a ese fin, no objetos de debate en si...
Hay definiciones que están claras..."Dios CREÓ el mundo de la NADA"...Se acepta o no se acepta.. Yo, que ni siquiera soy católico ni religioso, he asumido ese argumento...¿Como un acto de fé?...Ni mucho menos...Simplemente logré en el diseño de mi modesta cosmologia, un acomodo armonioso para el CREAR y la NADA, no se si muy ortodoxo, pero que a mi me sirve. Bueno, al menos es propio...
Es desde esta personal perpectiva que hice todos mis comentarios y mi propuesta todavía sigue en pié: La CREACION y la NADA son inherentes entre si...como dos caras de una misma moneda y con el mismo "valor" cosmológico y filósofico. Por eso mi propuesta de que toda teoría sobre esta meteria, los "vectores" NADA o IMPERFECCIÖN, deben de estar en toda ecuación...o el resultado sería fallido...

Maelstrom dijo...

Creo que lo que quiere decir Charneguet, a ver si lo puedo decir de manera más ilustrativa, es que Dios, al ser Absoluto agota la Nada, es decir, hablando impropiamente, la Nada en Dios no "existe", ergo la Creación ex nihilo no se puede dar. Porque no hay ese "nada" de la que se pueda realizar el acto de Creación.

charneguet dijo...

..."Dios al ser absoluto, AGOTA la nada"...hermosa aportación...Pero más que "agotarla", la integra formando una dualidad inseparable...La NADA y la CREACIÖN, van unidas, como lo están el espacio y el tiempo, la materia y la energía, o la substancia y su potencia rectora (fuerza gravitatoria, alma, espíritu)...De ahí que todas ellas, desde mi personal entender, tengan mismo valor cosmológico, filosófico y tambien matemático.

Unknown dijo...

"La NADA y la CREACIÓN, van unidas, como lo están el espacio y el tiempo, la materia y la energía, o la substancia y su potencia rectora (fuerza gravitatoria, alma, espíritu)...De ahí que todas ellas, desde mi personal entender, tengan mismo valor cosmológico, filosófico y tambien matemático."

Creo que la clave de la confusión está en considerar la dualidad de conceptos, ente y nada, analogamente a otros conceptos que no tienen nada que ver.

Las dualidades explicitadas, materia-energía, substancia- esencia, espacio-tiempo, competen de una forma u otra al ente material (aunque de forma muy distinta) y no son mutuamente excluyentes como en el caso del ente y la nada, que no tienen nada en común.

Si he entendio bien lo expuesto, la analogía más apropiada no sería entre ente y nada, sino entre "ente en acto" (existe) y "ente en potencia" (puede existir), o de forma más general entre acto y potencia.

En cuanto a lo que se entiende y ,sobre todo, lo que no se entiende por creación de la nada, recomiendo el artículo de Francisco, que lo explica mucho mejor que yo:

http://disintiendo.blogspot.com/2006/08/ateologa.html

Además incluye una disgresión sobre el "ser" de la nada, que puede venir muy bien para explicar lo que Charneguet dijo "Todo es ALGO, incluso la NADA lo es"

A lo que Francisco dijo ...
"Al decir que 'la nada es un no-ser absoluto' no estoy autocontradiciéndome, afirmando primero que es, y luego que no-es. El 'es' de la definición no es realmente una forma de ser algo que en modo alguno puede ser (la nada), sino el modo (humano) de expresar la ausencia total de ser, el absoluto no-ser en que la nada 'consiste'. Sustitúyase 'es' por 'se define', por ejemplo. Lo positivo, lo real, el ser (cualquier ser) es negado de forma absoluta (sin residuo) de cualquier forma de ser, y entonces tenemos (como ente de razón lógicamente necesario, pero sin existencia real, sólo pensada) la nada. No se trata, pues, de que la nada sea algo positivo (aunque máximamente vacío de ser) de lo que podamos hablar y predicar propiedades (cuasi nulas) , sino precisamente la ausencia total de positividad entitativa, de realidad entitativa, algo cuya 'existencia' es puramente mental, discursiva, como negación de ser. Es decir, la nada no es un algo cuya definición o esencia consista en un no-ser-absoluto, sino precisamente el absoluto-no-ser que en ningún 'algo' se ejemplifica.


¿ Cómo, entonces -se dirá-, puede entenderse la creación divina como un acto que de la fantasía, de lo que no es real, extrae un ente cualquiera ? Es una mera forma de entender humanamente qué sea esa incomunicable acción divina que es el crear. No es que Dios, de la irrealidad entitativa (la nada) extraiga cosa alguna al crear, sino que al crear no precisa de cosa alguna (de ahí 'de' la nada. El 'de' no indica procedencia aquí) de la que pueda ser extraído algo, para ponerlo en la existencia. Podemos resumir lo dicho en esta aseveración (cabalmente entendida): No es que Dios crea-de-la-nada, sino que de-la-nada, Dios crea."

Un saludo

Unknown dijo...

Maelstrom:
"Porque no hay ese "nada" de la que se pueda realizar el acto de Creación."

Claro, pero es que lo que realmente quiere decir es que Dios no precisa de "nada" ajeno a Él mismo para el acto creador, no que utilice la nada para dicho acto.

Anónimo dijo...

¿El cóccix es efectivo o defectivo?

Maelstrom dijo...

Maelstrom:
"Porque no hay ese "nada" de la que se pueda realizar el acto de Creación."

Luis dijo: "Claro, pero es que lo que realmente quiere decir es que Dios no precisa de "nada" ajeno a Él mismo para el acto creador, no que utilice la nada para dicho acto."

En no sé qué post de los escritos por Francisco (ahora no recuerdo cuál) se dice que un ser con potencia infinita (Dios) puede crear cosas de la nada (al modo que infinio x 0 = indefinido)

Luis - Madrid dijo...

Maelstrom,

No recuerdo a qué post te refieres, pero en el post que cité, aparece la explicación de Francisco del significado de "creación de la nada", creo que mientras Francisco no diga lo contrarios, esta explicación es la que hay que aplicar cuando habla de "creación de la nada":

http://disintiendo.blogspot.com/2006/08/ateologa.html

Francisco dijo: "¿ Cómo, entonces -se dirá-, puede entenderse la creación divina como un acto que de la fantasía, de lo que no es real, extrae un ente cualquiera ? Es una mera forma de entender humanamente qué sea esa incomunicable acción divina que es el crear. No es que Dios, de la irrealidad entitativa (la nada) extraiga cosa alguna al crear, sino que al crear no precisa de cosa alguna (de ahí 'de' la nada. El 'de' no indica procedencia aquí) de la que pueda ser extraído algo, para ponerlo en la existencia. Podemos resumir lo dicho en esta aseveración (cabalmente entendida): No es que Dios crea-de-la-nada, sino que de-la-nada, Dios crea."

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Por otra parte, entiendo que se pueda representar la "nada" con un símbolo (y el 0 es uno de los más adecuados), pero debemos ser muy cautos al asignar propiedades a la "nada".

La expresión que has utilizado es una forma de decir que:

Cualquier ente finito (representado por ejemplo por "i") es incapaz de crear nada:

i x 0 = 0

Mientras que el ente infinito sí puede hacerlo (y de hecho ha creado el mundo que conocemos):

infinito x 0 = indefinido

Es una forma de representar estas ideas.

Sin embargo se corre el riesgo de extraer conclusiones erróneas por asignar propiedades del "0" a la "nada", como en el ejemplo que puse y que algunos científicos de alto nivel utilizan como un simil para afirmar (erróneamente) la posibilidad de creación sin ente infinito, por ejemplo:

0 = 1 + (-1)

Gracias,

FFAM dijo...

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La nada es condición y esencia misma del acto creador
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La esencia de algo es la definición de ese algo, el 'qué' en que consiste. Luego la esencia del acto creador (o de cualquier acto) no puede consistir en la negación de todo acto de ser: la nada., que por definición es el no-ser absoluto, la ausencia absoluta de cualquier acto de ser.


________________________
La única condición para que se dé el acto creador es la ausencia de toda potencia de devenir algo
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Eso es absurdo.
Si no hubiera potencia alguna para devenir algo (poder ser puesto en la existencia algo), el acto creador no seria posible en modo alguno, dado que lo posible es lo que puede (o tiene potencia) de ser (o ser hecho).
Lo que Luis ha expresado, sin embargo, sí es correcto. La nada (per se), que es la total carencia de ser, (y el ser es fuente de toda perfección o realidad), es incapaz de hace devenir algo, pues ella misma es la negación absoluta de cualquier 'algo'.

Para que algo esté presente (pre-esente, de un modo real, no meramente imaginado) este algo debe tener pre-esencia; pero precisamente la nada (su concepto, como mero ente de razón) se 'caracteriza' por la negación de toda esencia (luego de toda pre-esencia). La nada no solo no está 'presente', sino que precisamente es lo más ausente posible.

Obsérvese si es prescindible la nada, incluso conceptualmente, definitorialmente, para concebir el crear, que en rigor el acto de crear se puede definir así:

Crear un ente A (no-Dios) es 'poner en la existencia' (existencializar) la totalidad del ente A, sin servirse de materia o sustancia alguna preexistente, de la que derive A por transformación, previa a A.

Aquí la nada no ha entrado ni como concepto. El concepto de nada (una irrealidad) se obtiene por negaciones sucesivas del concepto-realidad de ente (de ser). La nada 'sería' lo que 'queda' una vez suprimido todo ser y todo el ser.Es una manera de pensar, un concepto puro e irreal, no algo con realidad.

FFAM dijo...

____________________
La nada es condición del acto de crear
____________________

0º.- Definamos lógicamente la acción creatriz.

Sean (las variables que figuran entre paréntesis, se entenderán cuantificadas universalmente):

κ: ' ... crea ...' (predicado diádico)
x, y, ...: variables de individuo o ente.
ξ: '... pone en la existencia (da el acto de existir, existencializa) a...' (diádico)
δ: '...transforma ... en ...' (predicado triádico).


(x) (y) [κxy ↔ ( ξxy ˄ ¬Ǝz (δxzy) ) ]

Obsérvese que la nada (ni absoluta, ni relativa, del ente creado) no entra en la definición (ni como condición), porque la subfórmula ¬Ǝz (δxyz), lo único que significa es que x no existencializa a y mediante la transformación de z en y, luego no se exige ni siquiera la 'nada de y'.




1º.- Consideremos dos tipos de nada: relativa (un no-ser relativo), y absoluta (un no-ser absoluto).

●La nada absoluta es imposible que sea condición, pues, para ser condición, previamente (o concomitantemente) hay que ser, y la nada 'constituye' precisamente el no-ser absoluto.

Es, a su vez, imposible que sea condición del crear, pues aquella 'consiste' en que no hay (no existe) nada. Luego no existe el Creador, en particular; ergo no hay acto posible en un ser que no existe.

Todavía más. La nada (absoluta, si no se cualifica la expresión) es imposible. En efecto. Si antes no hubo nada, nada existiría ahora, dado que, de la nada, nada procede (per se). Pero como ahora hay algo, no cabe que hubiera un tiempo (causal) en que no hubiera nada. Pero tampoco la nada puede existir en un futuro causal, dado que ahora hay algo, y algo, en consecuencia, habrá siempre. Por lo tanto, la nada no puede existir (de hecho, existir y nada son conceptos mutuamente incompatibles).

●La nada relativa tampoco puede ser condición del crear. En efecto. Que para crear A se precise como condición no haber A (haber no-A), impediría a la omnipotencia divina crear (sucesivamente) dos entes A idénticos, lo cual es absurdo.

El concepto de la nada no es, a su vez, una nada de concepto. Hay, incluso, entes de razón que existen como meros conceptos, pero que no tienen existencia fuera de la simple sucesión de signos gráficos (o fonéticos) que se invocan para definirlos. Por ejemplo, un círculo cuadrado, un número primo compuesto, una función real de variable real, definida en un abierto, diferenciable en un punto y no continua en él, o una función real de variable real definida en un intervalo cerrado, continua en él pero no integrable-Riemann en él, son 'conceptos' sin existencia ni siquiera como entes de razón, por su intrínseca contradictoriedad. Su nudo enunciado, no los dota de existencia. A la nada le ocurre algo semejante: es una forma de hablar.

Podríamos intentar ensayar una definición (impropia) de la nada, como lo que carece de toda propiedad o atributo (no siendo esta carencia una positiva propiedad, es decir, no siendo el no tener ninguna propiedad, a su vez, la expresión de una propiedad, sino cabalmente la de la ausencia de todas -a veces, el lenguaje permite este tipo de enunciados aparentemente paradójicos-, obviamente).

FFAM dijo...

Si 'x' representa un objeto del discurso (conceptual); N: '...es la nada', y α, β, ... denotan propiedades o atributos, entonces:

(x) [ Nx ↔ (α) ¬αx ]

Ahora, por el Principio de Identidad de los Indiscernibles (PII), se demuestra que 'existe' (siempre, conceptualmente) una sola nada. En efecto, sean x e y dos 'nadas'. Entonces, se verifica que

(α) ¬αx

y que

(α) ¬αy

Ahora, aplicando el PII leibniziano, se concluye que x = y.

Denotemos la nada mediante el símbolo Ø.

En virtud de lo pre-expuesto, tenemos la siguiente

PROPOSICIÓN.- La nada no es una condición o esencia de algo.

Demostración. Sean las propiedades: 'c' (ser condición) y 'e' (ser esencia).

Entonces, por definición de nada, se verifica que:

¬cØ

y

¬eØ.

Q.E.D.

Que el crear sea de la nada (partícula latina ex), no significa, ni que la nada sea condición del crear, ni que el crear tenga como 'esencia' la nada.

Lo primero, porque justamente es lo contrario, dado que el crear es lo que no tiene condición alguna entitativa, de derivación o transformación, fuera de la potencia activa infinita del agente creador (que no es la nada).

Y lo segundo, porque:

a) La nada (un no-ser absoluto) no puede ser esencia (al no ser nada);
y

b) la esencia del acto creador es la capacidad -infinita- de producir la totalidad del ente creado (la cual es lo más opuesto a la nada).

Podemos declarar una nueva definición (verbal, no simbólica) del crear, de la manera siguiente:

Crear es la acción capaz de producir una sustancia en cuanto a toda su entidad, excluyendo la preexistencia de toda realidad como materia del efecto o como recipiente de la acción.

FFAM dijo...

2º.- Lo que el crear tiene (no como condición real, sino como condición lógica, definitorial) como 'condición', es que el ser de lo creado no se produzca por derivación, mutación o transformación de un ser previo, no que no exista la nada (de este ser o absoluta). Entra dentro del alcance de la omnipotencia divina el crear ex nihilo dos seres A idénticos, sin relación de condición o dependencia alguna con respecto a ellos en su acción creatriz.

La nada ni siquiera es condición intelectual (ni del crear, ni del ser o del ente). Lo primero que capta nuestra inteligencia es el ente (primo in intellectu cadit ens), las cosas de la realidad que influyen en nuestros sentidos. Y, después de aprehender el ente, la entidad (desde los entes concretos), es, por sucesivas negaciones de dicho concepto, como se aprehende el concepto (irreal) de la nada, de la nihilidad. Luego es al revés: el ente es precondición noética, conceptual, de la nada, que solo es objeto de elaboración intelectual después de captar al ente, que es noéticamente primitivo respecto a la nada.

Si tuviéramos que expresar en una ecuación ontológica el concepto de nada, sería esta:

Nada = (def) no-ser, /\ser

Luego obsérvese que lo primario, lo condicionante, es el ser (en ente), y lo condicionado (lo derivado) es la nada (la nihilidad), como negación de todo ser, de todo ente (de toda entidad).

Sin embargo, no es ontológicamente correcta esta otra ecuación:

Ser = (def) no-nada,

porque, en virtud de lo argumentado antes, es el ser lo real y primario, y sólo se accede conceptual (e irrealmente) a la nada, después de negar al ser (a toda perfección de ser).

Obsérvese que al ser la ecuación primera una definición (de la nada, respecto al ser, a lo que tiene realidad y es primariamente captado por los sentidos y la posterior elaboración conceptual), los términos de la misma: el definiendum (la nada) es función del definiens (el ser), sin que quepa una simetría definitorial como la que se daría en una simple identidad. La nada no es idéntica al no ser, sino que se define a partir del no-ser, que no es lo mismo. Solo conceptivamente podemos decir que hay una 'identidad', y declarar que el Ser el lo opuesto a la nada; pero no cabe en rigor realidad opuesta si no negado es irreal (la nada).

Luis - Madrid dijo...

Muchas gracias Francisco por sus excelentes explicaciones.

Las dudas planteadas resueltas y mucho material para pensar (y meditar) sobre ello.

Un saludo,

charneguet dijo...

Me parece que Francisco se ha cargado uno de los dogmas católicos fundamentales: Demuestra que Dios no creó el mundo de la nada. Que el acto creador no se pueda dar desde la nada absoluta. Lo cual me parece una contradicción manifiesta. Si existe algo previo, el acto ya no sería creador, sino transformador.

Luis - Madrid dijo...

Charneguet,

Si leyendo las intervenciones de Francisco se llega a la conclusión de que "Demuestra que Dios no creó el mundo de la nada"

Creo que no se está entendiendo lo que Franciso expone de forma tan completa.

Un saludo,

FFAM dijo...

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Charneguet escribió:


Me parece que Francisco se ha cargado uno de los dogmas católicos fundamentales:

(1) Demuestra que Dios no creó el mundo de la nada.

(2) Que el acto creador no se pueda dar desde la nada absoluta.

Lo cual me parece una contradicción manifiesta.

(3) Si existe algo previo, el acto ya no sería creador, sino transformador.

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El acto creador no se puede dar desde nada absoluta:

a) Porque la nada absoluta no se puede dar, es imposible, una mera expresión.

b) La nada absoluta implicaría una nada de Creador, es decir, la inexistencia hasta del propio Creador. ¿Cómo se puede crear sin sujeto creante? Es un sinsentido.

Dios creó al mundo

a) de la nada de mundo,

y

b) sin ser una emanación o derivación de la propia sustancia divina.

Eso es lo que quiere decir creatio ex nihilo, y por ello se puntualiza: sui et subiecti.

Carece de sentido predicar un crear sin Creador (esto es, una creación 'desde la nada absoluta'). El Creador no se crea a sí mismo (lo que sí sería absurdo), sino a un objeto inexistente, sin derivarlo de otro por transformación, y sin que sea parte o emanación de su propia sustancia. Por ello no cabe hablar de creación de (desde) la nada absoluta, entre otras razones porque la nada absoluta es imposible. La nada a la que el acto de creación se refiere es, obviamente (pues no se crea al propio Creador, sino a algo distinto de él: un ente no-Él) la nada del ente creado, no la nada del propio Creador, lo que sería un sinsentido. Para que la nada a la que la creación se refiriera fuera la nada absoluta, ni siquiera habría Creador. Pero si no hay ni siquiera creador, no cabe acto alguno de ese Creador. La nada no es sujeto de actos.

FFAM dijo...

Es más, no cabe, en rigor, hablar de creación en la mera transformación de un ente A en otro A'. Eso es una educción, no una creación. Para que haya auténtica creación del ente A, previamente no ha de haber nada de A (o dicho de forma metafórica, ha de haber no-A), y luego del acto de creación, haber A. El previo no-haber-A significa la nada-de-A (no la nada absoluta, la nada-de-x, para todo x), no, evidentemente, la nada-de-Creador.

(3) es falsa, porque la creación se refiere (como término de la misma) al objeto creado, no al sujeto creante. El si existe algo previo, se refiere a algo previo del ente que va a ser creado, y no, evidentemente, al algo previo denominado Creador. ¿Cómo va a poder ejercerse la acción creante sin Creador?
Lo que usted implícitamente define como creación ex nihilo es una contradicción en los términos, pues supone una creación (luego el acto de un Creador) sin siquiera creador. Si existe un acto (creador o de cualquier género) es porque necesariamente ha de haber un actuante.



La redacción correcta de (3) sería esta:

(3) Para crear A, no debe existir algo previo de A, y ser puesto A (en su totalidad entitativa) en la existencia.

A sería el término de un acto de transformación, si existiera un ente previo A', del que A derivara, cambiando algunas de sus propiedades. Pero, en el caso de la creación, A no deriva de ningún ente previo, ni tampoco A es una derivación del propio Dios (una emanación de su sustancia, por ejemplo, o una parte de la misma). De ahí que se requiera una potencia activa infinita para, de la nada (cero) de A, poner todo A en la existencia (ver la analogía física, que vale hasta cierto punto, porque el trabajo creatriz del creador no es fuente sustancial (solo operativa) del ente creado, como ocurre en la Física; es decir, que el ente creado esté, sustancialmente, una vez puesto en la existencia, formado por el trabajo del Creador, aunque bajo otra forma. Esto no es del todo correcto, en la medida en que al humano y falible ser le es posible comprender la naturaleza intransferible del acto creador. Es decir, que no se puede declarar que Dios, con cada acto de creación de un ente pierde algo de su sustancia, la cual transfiere al ente creado; pérdida que sería infinitesimal dada su infinitud éssica, pues todo ente creado es finito en ser. Es, pues solo una metáfora física, que pretende hacer algo de luz sobre esta importante cuestión. Por brevedad no me meto en profundidades matemáticas respecto a cómo podría interpretarse esto último. Sólo apuntaré una cosa. Si Dios es el Infinito Absoluto matemático (IA, en adelante), es inaccesible desde cualesquiera infinitos menores (cardinales transfinitos, por ejemplo), sean cuales sean las operaciones efectuadas con los mismos para alcanzar ese IA. Luego, sustrayendo del IA, en la misma proporción, esos infinitos, nunca se agotaría la infinitud del IA. Es una forma no técnica de explicar esto.

FFAM dijo...

1º.- La 'nada' a la que se refiere el acto creador es la nada de sustancia previa de lo creado, no la nada de Creador, lo cual sería un absurdo. ¿Cómo se va a crear algo si no hay ni siquiera Creador? Si 'hubiera' (solo de modo figurado hablamos de 'haber' cuando nos referimos a lo que no hay) una nada absoluta (es decir, si no hubiera nada), nada podría haber nunca. Lo que caracteriza a la creatio ex nihilo no es, como usted incorrectamente afirma ahora, una nada absoluta (es decir, una nada de ser, de toda forma de ser), sino una nada de ser de lo creado, una nada relativa a lo creado. Nunca la teología católica ha entendido este concepto de 'nada' de otra forma. Para que se entienda esto, supongamos a un humano (es un ejemplo poco pertinente, porque el crear es propio de Dios, únicamente) con la capacidad de crear, digamos, una pluma estilográfica determinada, mediante un único y simple acto de su voluntad (el 'crear la pluma' sería mera consecuencia del querer crearla). Para que pudiéramos hablar de una creatio ex nihiloex nihilo de pluma!, no de sujeto creador, lo que sería un absurdo) de ese objeto, la pluma debería aparecer, materializarse, instantáneamente, en el espacio-tiempo, sin que su materia estuviera constituida por átomos (o energía de cualquier tipo) preexistentes, que hubieran sido objeto de agregación, para formar la pluma. Esto es, el Universo antes de ser creada la pluma tendría la misma ordenación material y constitución que después de ser creada la pluma, más la propia pluma. Sin embargo, el eductor (constructor, formador) de plumas, precisa de diversos materiales (previos) para formar/constituir ese nuevo objeto, antes no existente (o existente, pero bajo la forma desorganizada de los átomos que la constituyen, repartidos por diversos dominios, y que el trabajo desentropizador del plumígeno, a costa de aumentar la entropía del Universo, mediante la reducción local de entropía, en la pluma, agrega de una determinada manera para formar ese útil y clásico objeto de escritura)

2º.- Para transformar A en B, primero se requiere de la existencia previa del A transformado (bajo otra forma, pues va a ser trans-formado). Pero es que Dios, al crear A, no transforma A (inexistente) en A (existente), sino que crea la totalidad de A, no una mutación o transformación suya. Dios no trans-forma, es decir, da nueva forma, a algo previo preexistente, sino que lo existencializa en su totalidad, sin materia prima susceptible de ser modificada o re-formada del ser de lo creado.

FFAM dijo...

La comparación con el acto eductor del escultor, es pertinente. El escultor en arcilla, a diferencia de Dios, parte de una materia prima ante-existente: la masa de arcilla, sin figura esculpida todavía. Lo que el escultor hace no es propiamente crear, sino educir: da una nueva forma (en virtud de la imagen que en su intelecto posee de la figura que desea realizar) a esa masa de arcilla sin trabajar. Pero el escultor pone solo su trabajo manual (y su idea o causa formal) para reducir localmente la entropía en un fragmento previo de materia. Dios, sin embargo, no parte de un fragmento previo de materia al que dé nueva forma, sino que en el acto de crear Él lo pone todo: la materia prima (completa) y la forma correspondiente. Dios pone en la existencia la totalidad del objeto creado, no solo una nueva forma realizada sobre un objeto previo. No hay ente previo de A en el acto de la creación de A: A es puesto en la existencia en su ontológica totalidad. Por eso decimos que el término de la creación que solo a Dios compete es la nada (no por que la nada sea un algo real -lo que sería absurdo- , de lo que Dios se valga para crear, sino porque precisamente es la ausencia de cualquier ente objeto de creación). Usted confunde la nada de lo creado, previo a su creación, con la nada absoluta (imposible), incluyendo una nada de Creador. Jamás, vuelvo a repetir, la teología católica ha formulado la Creación de Dios sino como una creatio ex nihilo sui [es decir, la creación no es una transformación de un objeto previo en otro, sino la puesta en la existencia de lo creado sin algo anterior, de lo que derive transformativamente] et subiecti [esto es, lo creado no es una parte o emanación de la sustancia divina].

FFAM dijo...

Una 'creación' que partiera de algo previo (respecto de lo creado, no respecto del propio creador) no sería tal creación, sino una mera educción o transformación. El Creador, entonces, movería a un previo ente A para constituirlo en un ente A', además de contar con Él mismo.

La posibilidad de que de la nada de ser de lo creado, se cree algo (todo el ser de lo creado), radica en la potencia activa infinita de Dios (que es Acto Puro, sin mezcla de potencialidad). Si, usando un ejemplo físico, definimos la potencia como la derivada del trabajo realizado respecto al tiempo:

P = dW/dt

analógicamente podríamos decir que, siendo en Dios P = ∞, Dios puede realizar cualquier trabajo (creador de entes finitos, como los existentes en el propio Universo), en un instante, pues como:


P dt = dW

puede definirse:

∞ 0 = k , /\ k

y k sería el objeto creado, instantáneamente, por la potencia activa infinita de Dios (tómese esto con un mero ejemplo físico-analógico de lo que sea el acto de crear).

Después de toda la exposición no ha comprendido la esencia del acto creador.

Por lo tanto, no me 'he cargado nada', sino que simplemente el concepto de crear, tal y como con precisión es definido en la Teología (o la propia filosofía, aunque a esta le sea un concepto ajeno), hay que entenderlo en el sentido que extensamente estoy explicando, sin acudir a fáciles interpretaciones (el lenguaje humano se presta a la construcción de frases paradójicas), erróneas.

Si yo afirmo (la frase absurda, autocontradictoria) que el crear, para serlo realmente, debe ser un crear de la nada absoluta, lo que estoy diciendo es que el crear es una simple imposibilidad, porque para que algo sea creado, debe haber un ente que cree, como el propio verbo indica (puesto que no cabe el imposible de que nada dé el ser a algo); pero un acto de crear sin agente creador es un absurdo. Ese absurdo es consecuencia de definir el crear como algo que se realiza de la nada absoluta (es decir, de la nada que es tan 'nada' que no hay, siquiera, ni sujeto creador).

Luego para que un ente A sea objeto de creación, lo que se requiere es que no haya nada de A, no nada, y que el agente creador existencialice (ponga en la existencia), en consecuencia (por no haber nada de A), a todo A.

De ahí que lo propio de Dios (Infinito en Ser) sea crear y lo propio del humano (ser finito) sea educir. El humano, propiamente, no crea, ni siquiera en la llamada creación artística, pues siempre parte de entes preexistentes en su acción eductora.

Esquematicemos ahora, para realizar una definición lógica del crear.

Sean:

Ext: "x existe en t'
Cxt: "x es creado ex nihilo en t "
Tx'xt: "x procede de (es transformado o educido de) x' en t"
x,x',...: designan entes.

t,t',...: designan instantes causales (no necesariamente cronológicos), pertenecientes a un espacio de instantes causales, totalmente ordenado: (T, <).
Podemos tomar la recta real R, con el orden usual.

Los cuantificadores universales se designarán encerrando entre paréntesis a las variables cuantificadas.

DEFINICIÓN (De creación ex nihilo de un ente).-

(x)(t) [Cxt ↔ [Ext ˄ (t')(x') ((t' < t ˄ Ex't') → (¬Ext' ˄ ¬Tx'xt)) ]