domingo, 27 de agosto de 2006

Dios y el mal natural

El llamado 'mal natural' ¿ es siempre un mal ?


Sea x un ente personal (vivo)




(1) El mal en x es privación de bien debido en x

(1') Una situación o acontecimiento es un bien para un x, si el bien que se obtiene en ella es superior al mal que se obtiene.

(1'') Una situación o acontecimiento es un mal para un x, si el bien que se obtiene en ella es inferior al mal que se obtiene.

(2) Ningún mal en x supera el bien x

(3) Existe el bien infinito

(4) Si x muere y x está en gracia, entonces x obtiene el bien infinito

(5) La muerte es un mal finito

(6) Si x muere y x está en gracia, entonces x obtiene un mal finito y el bien infinito. - de (5),(4)


(7) Morir en estado de gracia no es un mal. -de (6),(1'),(1'')




En (1), todo ente x, por el hecho de ser, es bueno. Todo mal en x será falta, defecto o privación de parte del bien en que x consiste y, dado que es imposible que ningún ente admita tanta privación de bien que consista en sóla esta (pues entonces se reduciría a la nada), la cantidad de mal que un ente admite es siempre inferior al bien que dicho ente es. Esto es lo que declara la premisa-enunciado (2).


La premisa (3) es presupuesta para la argumentación. Si (3) fuera falsa, entonces la muerte sería el mayor mal posible para un humano, por consistir en la reducción del mismo a pura materia inerte. Aun así, esa materia inerte de x , residuo de la muerte de x, constituiría un bien suficiente para que el bien x no desapareciera completamente. Pero como estamos argumentando sobre la consistencia lógica de la existencia de Dios (Bien Infinito) y del mal físico o natural, simultáneamente, debemos suponer que (3) es cierta, para dicha argumentación.



¿ Qué decir de una catástrofe natural donde hay miles de muertos ? Dado que el Bien Infinito supera cualquier suma ontológica de bienes finitos o, lo que es lo mismo, supera cualquier suma ontológica de males finitos, con que un solo humano de los fallecidos estuviera en gracia, deberíamos considerar dicha catástrofe, objetivamente, como bien, pues bien podría ocurrir que al menos una persona de las que mueren se encuentra en estado de gracia, y no sea, según las leyes naturales (sin mediación de milagro o intervención sobrenatural) que sólo muera dicha persona. A priori, pues, no podemos decir que dicha catástrofe sea mala objetivamente, sin conocer todas las circunstancias que concurren en ella. Hay otros bienes (quizá superiores) que derivan de dicha catástrofe: aumento de la solidaridad entre pueblos, incremento de la calidad de vida de los sobrevivientes (debido a que como media la libertad, probablemente sin el acaecimiento de dicha catástrofe esa libertad no se decantaría por tomar medidas que incrementen el progreso de la comunidad que la ha padecido, etc.). Esto es, siempre es posible que el mal sufrido sea inferior al bien que globalmente dicho mal general, y que, de otra manera, mediando naturalezas libres, no hubiera podido conseguirse.



Obsérvese que, aquí, lo que estamos haciendo no es tratar de justificar una catástrofe natural, sino probar que no es lógicamente inconsistente ni contradictorio que Dios exista y el mal natural exista también, esto es, que las proposiciones


(8) Dios existe



y



(9) El mal natural existe



no constituyen ningún género de contradicción.



Examinemos primero si en conjunto S = { (8), (9) } es explícitamente contradictorio. Para que lo fuera, una de las dos proposiciones sería la negación lógica de la otra, pero la negación lógica de (8) es:




(8') Dios no existe



y la negación lógica de (9) es:



(9') El mal natural no existe.



Como es evidente, ni (8') es (9), ni (9') es (8), y el conjunto S no es explícitamente contradictorio.
¿ Es S formalmente contradictorio ? Para serlo, deberíamos deducir, aplicando a S las leyes de la lógica ordinaria( proposicional y de predicados de primer orden) una contradicción explícita. También es inmediato observar que este no es el caso.
La única posibilidad que resta es que S sea implícitamente contradictorio. Para ello debemos encontrar una proposición necesaria (necesariamente verdadera), p, tal que p y S constituyan una contradicción formal.


Una tal proposición podría ser



(10) Un ser omnipotente, omnisciente y moralmente perfecto siempre elimina cualquier mal que pueda existir.



Pero (10) no es evidente que sea necesariamente verdadera. Primero porque la existencia del mal es quizá necesaria para, por negación axiológica, la propia intelección del bien. Dado que el mal es privación de un bien debido y se sustenta en un bien del que es privación, aunque en sí mismo podría existir, para seres finitos intelectualmente como el hombre, que no pueden aprehender en su esencia las cosas, sino que necesitan de la mediación sensorial, de la analogía y de la abstracción para conocer la realidad, la aprehensión del bien es más evidente por su contrastación con el mal, privación del mismo. Un ejemplo óptico servirá para esclarecer este significado. Si todo fuera de color blanco, y algunas cosas no fueran negras, por ejemplo, no podríamos distinguir los objetos, y la blancura (que aquí representa el bien) no nos permitiría conocer la realidad. Es necesario, para poder discriminar objetos, que exista, además del blanco, toda una gama de colores diferentes. Segundo, puede haber males cuya eliminación o inexistencia reporte un bien menor que su permisión. Esto es, la permisión de algunos males naturales puede general bienes mayores que los sobrepasan, pero que no se obtendrían sin que dichos males se produjeran. Por ejemplo, incrementar la solidaridad y ayuda durante un futuro prolongado con los países que han sufrido dicha catástrofe, modificar las conciencias de muchas personas para que cambién sus vidas, etc. No conocemos plenamente las razones que puede tener Dios para permitir estos males físicos, y por ello no podemos asegurar que su permisión contradiga la omnipotencia o la bondad divinas. Dios es ciertamente omnipotente, pero su omnipotencia abarca el universo de lo lógicamente posible, de lo lógicamente no contradictorio, y tal vez la eliminación absoluta del mal natural podría ser algo lógicamente contradictorio con la naturaleza del ser creado (finito, por lo tanto, deficiente en el ser, defectivo en el mismo, no absolutamente bueno), del ser que no admite mal de ninguna clase, del ser absolutamente bueno, de Dios. No es que Dios no pueda crear un mundo absolutamente bueno (sin átomo de mal alguno), sino que dicha creación, por la propia naturaleza de lo creado (necesitado de causa, no subsistente, contingente, de no imposible existencia, no necesario), tal vez no es posible que exista, porque constituiría una contradicción en sus términos (algo creado perfecto en bondad óntica o moral, habida cuenta de su defectividad en el ser). Una posibilidad más, que algunos filósofos de la religión han apuntado, es que el mal natural sea consecuencia de las acciones libres de seres no humanos (demonios), que son capaces de provocar catástrofes (en el estado actual de mundo). ¿No fue el demonio quién provocó el Pecado Original, que sumió a la naturaleza humana, según la Revelación, en el sufrimiento, el dolor y la muerte ? ¿ Por qué no podrían estos mismos seres, por odio al hombre, tratar de hacerle el mayor daño posible, hasta que fuera todo el Universo renacido en la Segunda Venida de Cristo ?


Todas las anteriores consideraciones, hacen que (10) pueda no ser necesariamente verdadera, pues constituyen estados posibles de cosas (mundos posibles) en los que (10) es falsa.




© Francisco Álvarez

11 comentarios:

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con "tal vez la eliminación absoluta del mal natural podría ser algo lógicamente contradictorio con la naturaleza del ser creado (finito, por lo tanto, deficiente en el ser, defectivo en el mismo, no absolutamente bueno), del ser que no admite mal de ninguna clase, del ser absolutamente bueno, de Dios. No es que Dios no pueda crear un mundo absolutamente bueno (sin átomo de mal alguno), sino que dicha creación, por la propia naturaleza de lo creado (necesitado de causa, no subsistente, contingente, de no imposible existencia, no necesario), tal vez no es posible que exista, porque constituiría una contradicción en sus términos (algo creado perfecto en bondad óntica o moral, habida cuenta de su defectividad en el ser)."

No creo que la imperfección (finitud del ser creado) implique necesariamente el mal. El mal es la carencia (que implica corrupción) de un bien exigido por una naturaleza determinada. No vale decir, entonces, que toda naturaleza creada es mala (al no tener la Perfección Absoluta, que solo tiene Dios. Por lo tanto sería contradictorio crear un mundo sin mal), ya que es connatural a la creatura carecer la infinitud divina.

Aquí se explica mejor: http://feyrazon.org/NesQueiruga.htm

Cito especialmente: "7) Ahora bien, un mundo sin mal sería contradictorio, por eso no es objeto de la Omnipotencia.

De acuerdo tal vez con Leibniz, pero no con Santo Tomas ni con San Agustín ni con la tradición cristiana en general, al menos si nos referimos al mal moral o pecado, que es la forma principal del mal. En efecto:

8) Porque el mal es esencial a la creatura, pues se identifica con la finitud.

Ésta es la tesis leibniziana del "mal metafísico", consistente en la finitud misma. (p. 122ss). Aquí está el meollo de la argumentación de Queiruga, por lo que nos detendremos un poco más en ello.

Si Queiruga equipara la supuesta imposibilidad que hay en Dios de evitar el mal, supuesto que cree el mundo, con la imposibilidad de hacer un círculo cuadrado, es porque para él el mal es inherente a la noción misma de “creatura”, como la ausencia de ángulos y de lados rectos es inherente a la noción misma de “círculo”.

Además de los tres tipos de males que con la tradición filosófica y teológica cristiana hemos admitido arriba, a saber, el mal natural, el mal de pena, y el mal de culpa o mal moral, Queiruga admite, a diferencia de los clásicos cristianos, una cuarta especie de mal, que es el “mal metafísico”, consistente en la mera finitud de la creatura. En efecto, la creatura no puede no ser finita, por definición.

El núcleo del razonamiento de Queiruga está en establecer una relación necesaria entre "imperfección" y "mal". La finitud implica imperfección, y la imperfección implica la necesidad del mal. Luego, la finitud implica necesariamente el mal. Y como la creatura es esencialmente finita, entonces, la existencia misma de la creatura implica necesariamente la existencia del mal. Un mundo creado sin mal sería contradictorio, por tanto, como un círculo cuadrado.

(...)

Sin duda, la finitud implica esencialmente imperfección. Pero ¿la imperfección implica necesariamente el mal? No según los clásicos de la Filosofía y la Teología.

La finitud, por otra parte, es un componente esencial de toda naturaleza creada. Si la finitud, entonces, es un mal, el mal metafísico, entonces toda naturaleza creada es mala, lo cual es contrario a la fe cristiana y católica.

En realidad esta tesis del “mal metafísico”, en la actualidad, o poco antes de ella, no es privativa de Queiruga, sino que puede encontrarse también, al menos, en la obra "Pasión de Cristo y sufrimiento humano" de Leonardo Boff, que es algunos años anterior a la de Queiruga."


Un saludo. Laus Deo.

FFAM dijo...

No creo que la imperfección (finitud del ser creado) implique necesariamente el mal. El mal es la carencia (que implica corrupción) de un bien exigido por una naturaleza determinada. No vale decir, entonces, que toda naturaleza creada es mala (al no tener la Perfección Absoluta, que solo tiene Dios. Por lo tanto sería contradictorio crear un mundo sin mal), ya que es connatural a la creatura carecer la infinitud divina.
____________________________________

1º.- En efecto, la doctrina filosófica sobre el mal declara que este es una privación, déficit o carencia de un bien debido (debido por su naturaleza), y que por lo tanto, no toda deficiencia indebida (por su naturaleza) en un ente creado, es un mal.
Pero justamente por ser finito el ente creado, puede haber males en él (o para él, como consecuencia de su naturaleza finita). Por ejemplo, la posibilidad (que es siempre, al final, una actualidad) de su muerte o descomposición. La muerte de un ente vivo (cuya posibilidad forma parte de su naturaleza finita) es un mal para este ente vivo, dado que constituye la privación del bien-fundamento (la vida) que tiene el ente (aunque no la es, y por eso puede perderla). No forma parte de la naturaleza de un ente vivo finito el no morir; pero el morir, como privación de algo que por naturaleza le conviene (el vivir, dado que hablamos de un ente vivo) sí es un mal. Luego la definición doctrinal de mal no es muy precisa lógicamente.
Luego está la cuestión del sentido del término "perfección" (referida a los entes finitos). Si decimos que perfecto (en un ente finito) es lo acabado o completo según su naturaleza, estamos incurriendo en una petición de principio implícita.
¿Qué es lo "acabado o completo según su naturaleza"? Pues lo perfecto.

Estimo que hay que profundizar más en la intelección de estos dos conceptos.

2º.- Infinito no equivale a perfecto. Además, no estoy de acuerdo en que la finitud sea esencial a toda naturaleza creada. Basta con tomar en ente de razón infinito "creado" por Dios (por ejemplo, un determinado conjunto infinito), para confutar esa tesis. No hay contradicción en ello.

Anónimo dijo...

"puede haber males en él"

¿Y? Eso no prueba nada. Es una mera posibilidad natural (en el orden natural de las cosas), pero no absoluta. En el ejemplo de la muerte, Dios puede perfectamente crear un mundo en el que no haya muerte (concediendo a los humanos el don preternatural de la inmortalidad, por ejemplo), y no exista la muerte. Es perfectamente posible. Pero esto se explica bien (y mejor) en el enlace que le proporcione. Lealo completo, no tiene desperdicio, aunque sea muy largo.

Aceptar la existencia del mal metafísico (no digo que usted la acepte), además de ser algo herético*, si uno es católico, lleva a absurdos como el panteísmo, como señala don Néstor.

Respecto al concepto de "perfección" (espero no equivocarme), "perfecto" tengo entendido que se dice que algo es perfecto si esta en acto, y no le falta nada para ser lo que es actualmente. Es algo, permitaseme la palabra, "empírico" que "observamos", o mejor dicho, "evidente por sí mismo", como el principio de no contradicción, digo yo. Así no le veo mucho sentido objetar que el término incurre en petitio principii (¿un razonamiento -válido y bueno- que no incurre en "petitio principii" es más "perfecto" en aquel que si incurre? ¿cómo podemos decirlo si la misma noción de "perfecto" incurre en PP? ¿Qué sería lo "perfecto" según usted?). Lo mismo daría acusar de lo mismo a la noción de "ente", ¿qué es el "ente"? "Lo que es" ¿y que es "lo que es? Pues lo que es. Digo yo.

Respecto al concepto de infinito, ver este enlace más corto: http://www.feyrazon.org/PocasPal/NesInfinito.htm
___________

*Papa San León Magno, Carta "Cum Laudabiliter", al obispo Torribio de Astorga, 21 de julio de 447:

(c. 6) "cum fides vera...omnium creaturarum sive spiritualium sive corporalium bonam confiteatur substantiam, et mali nullam esse naturam: quia Deus, qui universitatis est conditor, nihil non bonum fecit."

"...la fe verdadera profesa que...la sustancia de todas las criaturas tanto espirituales como corporales es buena y que no hay ninguna naturaleza del mal: pues Dios, que es Creador de todo, no ha hecho nada que no sea bueno."

Concilio de Florencia, 1442, en el Decreto para los jacobitas:

"Firmissime credit, profitetur et praedicat, unum verum Deum Patrem et Filium et Spiritum Sanctum, esse omnium visibilium et invisibilium creatorem, qui quando voluit, bonitate sua universas, tam spiritales quam corporales, condidit creaturas, bonas quidem, quia a summo bono factae sunt, sed mutabiles, quia de nihilo factae sunt, nullamque mali asserit esse naturam, quia omnis natura, in quantum natura est, bona est".

"...y afirma [la Iglesia] que no hay naturaleza alguna del mal, porque toda naturaleza, en cuanto es naturaleza, es buena".

Citas sacadas del enlace que le proporcione.

Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

"no estoy de acuerdo en que la finitud sea esencial a toda naturaleza creada"

Finitud en el ser sí es "esencial" a toda naturaleza creada. El único Infinito en el Ser es Dios. Otras cosas pueden ser infinitas en cierto sentido, pero no infinitas en el ser.

FFAM dijo...

"no estoy de acuerdo en que la finitud sea esencial a toda naturaleza creada"

Finitud en el ser sí es "esencial" a toda naturaleza creada. El único Infinito en el Ser es Dios. Otras cosas pueden ser infinitas en cierto sentido, pero no infinitas en el ser.


_____________________________________

En la cita por usted expuesta no se habla de finitud éssica, sino de finitud. No es contradictorio que Dios cree un ente (incluso no de razón) infinito. Por lo tanto la afirmación de que toda naturaleza creada es esencialmente finita, por creada, es falsa.

Si declaro que no es esencial en el ente creado el ser finito, por haber sido creado, eso impica que puede haber entes creados infinitos. Y puesto que son creados, no son el ser por esencia. Luego no pueden tener el acto de ser infinitamente. Pero no ser el ser por esencia no implica (ni por supuesto equivale a) el ser esencialmente finito, aunque implique no ser el infinito en ser. El conjunto de los números naturales es esencialmente finito (su esencia matemática consiste en la infinitud numerable), y no es el ser por esencia, obviamente.

No es lo mismo ser esencialmente infinito (esto ser, tener por modo de ser una cierta infinitud, en este caso conjuntista-numérica) que ser el ser por esencia, luego infinito en el ser.

Hay otras formas matemáticas de infinitud, no explícitamente conjuntistas. Por ejemplo, la aplicación real de variable real:


f : X ⸦ ℝ → ℝ, X abierto,

definida por f(x) = exp(x)

es infinitamente derivable en X (es de clase infinito en X, se dice, y se escribe fC∞(X) ).

Etcétera.

FFAM dijo...

Cuando disponga de tiempo le respondo al resto de su mensaje.

Anónimo dijo...

"No es lo mismo ser esencialmente infinito (esto ser, tener por modo de ser una cierta infinitud, en este caso conjuntista-numérica) que ser el ser por esencia, luego infinito en el ser."

Entonces estoy de acuerdo con usted. Me confundió un poco eso de "esencial".

Feliz Semana Santa.

Anónimo dijo...

Es algo, permitaseme la palabra, "empírico" que "observamos", o mejor dicho, "evidente por sí mismo", como el principio de no contradicción

__________________________________

Después de investigar un poco, me explico mejor: "perfecto" sería un concepto primitivo e indefinible, derivado de "acto". Ejemplos de conceptos primitivos e indefinibles: "acto", "potencia", "ente"... y es que es imposible definir todos los conceptos, porque se retrocedería al infinito, al tener que definir los elementos de la definición, y así. Tiene que haber primeros conceptos indefinibles, y gracias a esos conceptos es que podemos definir. Esos conceptos indefinibles solo se los puede describir o ejemplificar

El ente en acto es el ente perfectamente realizado, el ente en potencia es el ente imperfectamente realizado. Parece que "perfecto" deriva de "acto", ya que incluye la idea de actualidad completa; "ente en acto" no se puede definir, porque su descripción ("ente perfectamente realizado") sería una definición circular.

FFAM dijo...

En mi último mensaje hay varias erratas. Lo vuelvo a redactar.
======================================================================


"no estoy de acuerdo en que la finitud sea esencial a toda naturaleza creada"

Finitud en el ser sí es "esencial" a toda naturaleza creada. El único Infinito en el Ser es Dios. Otras cosas pueden ser infinitas en cierto sentido, pero no infinitas en el ser.


_____________________________________

En la cita por usted expuesta no se habla de finitud éssica, sino de finitud. No es contradictorio que Dios cree un ente (incluso no de razón) infinito. Por lo tanto, la afirmación de que toda naturaleza creada es esencialmente finita, por ser creada, es falsa.

Si declaro que no es esencial en el ente creado el ser finito, por haber sido creado, eso impica que puede haber entes creados infinitos. Y puesto que son creados, no son el ser por esencia. Luego no pueden tener el acto de ser infinitamente. Pero no ser el ser por esencia no implica (ni por supuesto equivale a) ser el ser esencialmente finito, aunque implique no ser el infinito en ser. El conjunto de los números naturales es esencialmente infinito (su esencia matemática consiste en la infinitud numerable), y no es el ser por esencia, obviamente.

No es lo mismo ser esencialmente infinito (esto es, tener por modo de ser una cierta infinitud, en este caso conjuntista-numérica) que ser el ser por esencia, luego infinito en el ser.

Hay otras formas matemáticas de infinitud, no explícitamente conjuntistas. Por ejemplo, la aplicación real de variable real:


f : X ⸦ ℝ → ℝ, X abierto,

definida por f(x) = exp(x)

es infinitamente derivable en X (es de clase infinito en X, se dice, y se escribe f∈ C∞(X) ).

Etcétera.

Anónimo dijo...

También hay otra errata: "impica".

Anónimo dijo...

Y al final... ¿esta de acuerdo conmigo?