Hay varias formas de reducir a inanidad argumentativa las pretendidas contra-pruebas (de la bondad divina) de los ateístas (incompatibilidad con Dios Bondad Suma, de la existencia de actos violentos permitidos/exigidos por Él en el AT, presencia de los males físico y moral en el mundo, etc.). Procedamos con las pruebas lógicas, y, Deo volente, seguiremos con otras de matriz teológica.
Consideremos el siguiente argumento o inferencia:
(1) Dios es, por definición, Creador de todo lo existente no-Él.
(2) Crear algo es implantar en la existencia la totalidad de ese algo, sin sustancia previa preexistente.
(3) La vida de un hombre es algo que el hombre tiene, pero no es el hombre en su totalidad ontológica.
(4) Lo creado tiene un débito absoluto respecto de su Creador. -de (2)
(6) No incurre en maldad quien coge lo que le es debido.
(7)Lo creado pertenece enteramente a su creador, que le ha dado el ser. -de (4)
(8) Si el Creador reduce a la nada a lo creado no obra mal. -de (4),(6)
(9) Quitar la vida a un viviente es un mal inferior (para el viviente) que reducirlo a la nada. -de (2),(3)
(10) Si Dios quita la vida a un humano, no comete un acto malo. -de (1),(8),(9)
¿Es susceptible Dios de ser juzgado según la ética humana? No, indudablemente. Ni siquiera con la ética que Dios mismo ha impuesto al obrar humano. Decir que un acto divino es malo porque el mismo acto sería malo cometiéndolo un hombre, es limitar a Dios respecto del (por el) deber-ser humano. Pero eso es imposible, dado que Dios es absolutamente trascendente (también éticamente) de todo lo humano, incluido el deber-ser. No está éticamente limitado en el obrar por los códigos humanos (o que Dios mismo ha impuesto al hombre), porque eso sería una contradicción con la definición (concepto) de Dios: Sería un Dios absolutamente trascendente respecto de lo creado (incluido el hombre y lo ético-humano), pero a la vez dependiente de lo creado en su obrar, lo cual es absurdo. Es decir, Dios y su Ley, es medida de bondad de los actos humanos; pero no al revés.
Si en vez de decir que Dios permitió o propició la muerte de unos niños, dijéramos que Dios redujo a la nada (por ejemplo, mediante la mera suspensión sustentante en el ser de esos seres contingentes) a esos niños, que es más que quitarles la vida, quizá no veríamos tan 'malvado' ese acto divino (o incluso lo veríamos como un acto de justicia divina, inescrutable para el hombre, pues lo creado depende absolutamente del Creador, y al decir esto decimos que todo el ser de lo creado se debe a Dios, que lo da y lo quita sin ser medido por ninguna creatura). ¿Un Dios mostruoso? No, pura consecuencia lógica de la definición-concepto (en la medida en que al hombre le es dado 'conocer' al Ser divino) de Dios.
El error está en acotar los actos divinos a un deber-ser humano (contingente y falible), en ser jueces del Juez Supremo. Una inversión axiológica inadmisible.
Objeción 1ª.- No se ve la verdad de la premisa: (6) No incurre en maldad quien coge lo que le es debido.. Puede suceder que 'coger lo que le es debido a A por B', ocasione un mal injusto en B, que haga el acto malo.
Solución 1ª.- Esta objeción no es relevante para Dios, pues el débito hacia Él es absoluto. Sólo sería aplicable a seres finitos, como el hombre, en los que un acto con un fin justo puede provocar males inaceptables, por el uso de medios ilícitos. Para humanos la premisa quedaría redactada de la siguiente forma: (6') No incurre en maldad quien coge lo que le es debido, por medios legítimos. No cabe semejante acotación para Dios, por las razones apuntadas respecto de su omnipotencia.
Objeción 2ª.- Dios, al quitar la vida a un hombre (niño, 'inocente', etc.) estaría contraviniendo su propio mandamiento de 'no matarás'.
Solución 2ª.- Pero es que el Decálogo es para el hombre, exigido por Dios, dado que el 'no matarás' de A a B se refiere a algo que B tiene, su vida, que no pertenece a A, ni siquiera al propio B, sino al mismo Dios. Por ello el suicidio (en las circunstancias de conciencia plena, etc.) es un pecado, porque hay un no 'matarás' por A la vida de A, que no es de A.
No otra cosa decimos con que Dios es moralmente perfecto. Ser moralmente perfecto significa que no cabe mayor perfección moral posible en Él, que no cabe un deber-ser que ya no sea, determinado por un código moral al que Dios mismo tienda al perfeccionar su obrar, como le ocurre al hombre, que es tanto más perfecto moralmente cuanto más se aproxima a lo debido moralmente para él, según una ley moral externa que lo determina en el obrar.
Objeción 3ª.- Una nueva contraréplica podría ser la alusiva al Amor con que Dios dispone de lo creado por Él, que parece contradecirse con la supresión de la vida de unos inocentes.
Solución 3ª.- A esto habría que decir que la supresión de dichas vidas no es un acto aislado, sino que se da en un contexto histórico-salvífico determinado (e incluso en el propio contexto cósmico de la totalidad de la Historia humana), y que ese es un mal parcial que genera (posiblemente) un bien superior (quizá desconocido por el hombre) que, de no haberse producido ese mal, no se hubiera generado. Además, dado que la vida humana no es un bien absoluto, si dichos niños van al Cielo, que quizá en la ciencia de visión de lo contingente que Dios tiene podría no haber ocurrido si no mueren en ese momento y esas circunstancias, el bien que obtienen es superior al mal de perder la vida (mal necesario por otra parte para acceder a la Eviternidad). Etc.
Objeción 4ª.- Una nueva dificultad sería recordar que no fue Dios mismo, como casusa eficiente, el exterminador del pueblo de Amalec, sino Saúl, cumpliendo una orden de Dios.
Solución 4ª.- Pero es que Saúl es el brazo humano ejecutor de esa orden de Dios, y es a través de Saúl como Dios cumple su designio. Luego la responsabilidad es enteramente de Dios. Saúl es medio (libre, en la aceptación de la orden divina) para el cumplimento de los designios de Dios con sus creaturas. Además Saúl obedece una orden divina, y dicha orden obedecida tiene carácter de bien infinito, que supera infinitamente el mal finito (concomitante) que el cumplimiento de la orden de Dios produce, siendo posible que dicho mal sea relativo a un bien superior.
3 comentarios:
¿Y si se le objetara que ese mismo argumento (el de Saúl) podría ser usado para justificar los terribles actos de los yihadistas, respecto de sus creencias? ¿Cómo respondería? Saludos y gracias.
Flambeau escribió:
¿Y si se le objetara que ese mismo argumento (el de Saúl) podría ser usado para justificar los terribles actos de los yihadistas, respecto de sus creencias? ¿Cómo respondería? Saludos y gracias.
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Respondería lo siguiente:
1º.- Los yihadistas no obran en nombre de Dios, sino de Alá, un falso dios preislámico (más emparentado con los demonios que con la divinidad). Luego la causa formal de sus crímenes es una creencia errónea: en un dios inexistente y en un falso profeta.
2º.- Así como el Corán es ininterpretable, por contener la misma palabra de Alá hasta en los signos de puntuación (lo cual justifica las persecuciones que los mahometanos, para expandirse, han ejecutado en la Historia, contra los que se les oponían), las Escrituras Canónicas católicas se clausuran con el NT, que es el cumplimiento o cierre teológico del AT, el cual ha de ser interpretado mediante el NT, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Y justamente en el NT Cristo-Dios ordena amar al enemigo, no matarlo. El talión será válido en el Judaísmo (que no acepta al Mesías y por lo tanto solo tiene el AT como guía moral y teológico) y en el Islam (que adora a un dios falso y sigue a un falso profeta), no en el Cristianismo. La antítesis del yihadista es el mártir cristiano, así como la antítesis de Alá es Dios, y como la antítesis del falso profeta Mahoma es el santo cristiano.
¿Por qué Dios existe (es un Ente real) y Alá no?
1º.- Que Dios (el Dios que los católicos adoramos) existe y consiste es demostrable y empíricamente constatable como causa de ciertos efectos que exceden la causalidad natural física.
2º.- Que Alá no es Dios se deduce del Principio de Indistinguibilidad de los Idénticos, el cual reza:
∀x∀y((x = y) → ∀P(Px ↔ Py)),
siendo x,y, variables de individuo y P, variable de propiedad o atributo. Basta con poner P = "Ser Trino".
3º.- Que Dios no se ha podido revelar contradictoriamente al hombre en la Historia se deduce de la absoluta veracidad de Dios y del teorema que demuestra la consistencia discursiva (revelativa, en este caso ) de quien es absolutamente veraz.
4º.- Que el Corán (libro presuntamente revelado por Alá) y las Sagradas Escrituras Canónicas (reveladas por Dios) son contradictorias, se comprueba leyendo ambas y comparando.
5º.- Que Alá es un dios preislámico al que Mahoma (un falso profeta) atribuyó algunas de las propiedades del Dios verdadero, se conoce por Historia de las Religiones.
Puesto que Dios existe y es único, Alá no es sino un ente ideal y, por lo tanto, los mandatos de Alá a un yihadista son puras fantasías.
En consecuencia, no ha lugar a la analogía argumental justificadora entre lo que ejecuta un yihadista y lo que Saúl ejecutó.
Si observa usted la siempre cruenta y exitosa casi siempre expansión del Islam en la Historia, por el Mundo (a golpe de cimitarra) esta se asemeja más a una acción diabólica que divina.
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